Susana, otra
vez consciente de su rol en el grupo, propone invitar otras víctimas. Surgen nombres, pero
siempre la duda, como lograr su incorporación sin ser puestas en evidencia, debían
ser muy cautelosas, analizando la información
disponible.
Seleccionaron
cuatro, cada una sería la interlocutora para conocer su opinión e integración.
Luego de una
semana se comunicaron y comentaron el resultado
A Julia, le correspondió
Zuni, la vamos a llamar compañera
de militancia, como él la definió, otra de sus invenciones. Creó una historia,
a semejanza para la conquista. Tuvieron una charla telefónica y una reunión personal.
Era algo especial, el exilio en Brasil la había
marcado. Los hijos, el regreso. No hablaba mucho, su expresión era
indescriptible. Confirmo la visita a su familia, pero se alejó por
actitudes que no le gustaban.
Sofía conto la historia de Ana,
una uruguaya, que entre lágrimas y sonrisas, hablo de su relación. Conociendo
su sueño de ser madre, él se ofreció como padre de ese hijo ansiado,
cuando conoció su plan de hacerse una fertilización asistida con
un donante anónimo. Le creó un cuadro de fantasía,
encontrarse allá o aquí, hasta hablaron del periodo fértil. La madre y
amigos le aconsejaron que esa idea rondaba en la locura, con un
desconocido. Le mando una foto, con su panza de seis meses era la prueba de
haberlo concretado a través de la ciencia y en pocos meses seria madre de
mellizos.
Bruna, la brasilera, relató a Gina la experiencia sentimental, le habían quedado
dulces recuerdos, por haberla acompañado fuera de su país, terminó por
entender que era exclusivamente sexual. Esporádicamente se comunicaban, cuando
ella le sugería que busque un lugar donde pasar un fin de semana, descargaba
una catarata de excusas relacionados con un estado gripal, trabajo, etc.
Susana le explico a Isabel,
la formoseña, no solo la personalidad del mujeriego, sino también sirvió de apoyo por
haberse conocido el ceder a gustos
virtuales, que la avergonzaba. Que era una metodología, en auge, particularmente cuando
las personas están separadas geográficamente y que es un juego de papeles,
donde fingen tener relaciones sexuales, describiendo sus acciones para
estimularse. Uno maneja la situación y la va llevando con palabras, sensaciones vividas o imaginarias y el otro se va integrando.
Las cuatro, aun con
reticencias, aceptaron unirse al grupo y sellaron el pacto de silencio