Ellas

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David en las RS -8-


David, como escritor creó una  vida, a semejanza de sus fantasías, que incluía  la ruptura de pareja, la relación con sus hijos y hasta su trabajo. Su  comportamiento es egodistónico, sus actitudes, pensamientos y conductas no encajan con su personalidad.
Con  entrenamiento y la práctica, encamina  el diálogo a temas  de su interés, tipo de ropa llegando a la lencería, gustos personales, sexuales, y así  manifestar los propios. En sus charlas  puede invitar sutilmente al sexo virtual, sabe reconocer las señales de stop, en ocasiones concretaba encuentros personales y en otras solo quedaba ahí, dependiendo de la mujer conquistada
El análisis de los  comentarios de su muro revela que alguna sospechó o confirmó la dualidad, pero en privado usaba  latiguillos como “una amiga de años”, “como una hermana” o similares, con que  las desbarata.
 Es un experto en armar sus recuerdos. El cúmulo de mentiras, engaños  pocas veces quedaban en evidencia, sabe salir con palabras y  hasta ofendiéndose, según cuadre.
Como las mujeres son posesiones, nada de los gustos o preferencias de ellas tienen importancia si difieren de los suyos.
En su inestabilidad e infelicidad, envidia las relaciones familiares de amigos y en algunos casos, las transfiere a su vida  imaginaria.
Sin  títulos académicos, es instruido por su formación escolar y el hábito de la lectura, sobre todo del país y política. Alguna de las mujeres compartía charlas al respecto,  perdía interés cuando evitaban los temas sexuales
 Nunca cierra del todo una relación, posterga  encuentros personales por  razones de enfermedad propias o de la familia, desperfectos en el auto, y muchas laborales,  había comenzado algo nuevo, convirtiéndolo en  excusa perfecta. Deja  la puerta abierta  para retomar la conquista  o tal vez cuidándose de ser puesto en evidencia.
Es psicológica y biológicamente un poligámico.
Su único pensamiento es de la cintura para abajo, podría parecer agradable, pero se aplica a todas las mujeres.  Debe mentir para continuar acrecentando su agenda, llegando a incluirlas en sus problemas y volverlas desconfiadas.