David, como escritor creó una vida, a semejanza de sus fantasías, que incluía la ruptura de pareja, la relación con sus hijos y hasta su trabajo. Su comportamiento es egodistónico, sus actitudes, pensamientos y conductas no encajan con su personalidad.
Con entrenamiento y la práctica, encamina el diálogo
a temas de su interés, tipo de ropa llegando a la lencería, gustos
personales, sexuales, y así manifestar los propios. En sus charlas
puede invitar sutilmente al sexo virtual, sabe reconocer las señales de stop,
en ocasiones concretaba encuentros personales y en otras solo quedaba ahí,
dependiendo de la mujer conquistada
El análisis de los comentarios de su muro revela que alguna
sospechó o confirmó la dualidad, pero en privado usaba latiguillos como “una amiga de años”, “como
una hermana” o similares, con que las desbarata.
Es un experto en armar sus recuerdos. El cúmulo de
mentiras, engaños pocas veces quedaban en evidencia, sabe salir con
palabras y hasta ofendiéndose, según cuadre.
Como las mujeres son posesiones, nada de los gustos o
preferencias de ellas tienen importancia si difieren de los suyos.
En su inestabilidad e infelicidad, envidia las relaciones
familiares de amigos y en algunos casos, las transfiere a su vida imaginaria.
Sin títulos académicos, es instruido por su formación
escolar y el hábito de la lectura, sobre todo del país y política. Alguna de
las mujeres compartía charlas al respecto, perdía interés cuando evitaban
los temas sexuales
Nunca
cierra del todo una relación, posterga encuentros personales por
razones de enfermedad propias o de la familia, desperfectos en el auto, y
muchas laborales, había comenzado algo nuevo, convirtiéndolo en excusa
perfecta. Deja la puerta abierta para retomar la conquista o
tal vez cuidándose de ser puesto en evidencia.
Es psicológica y biológicamente un poligámico.
Es psicológica y biológicamente un poligámico.
Su único
pensamiento es de la cintura para abajo, podría parecer agradable, pero se
aplica a todas las mujeres. Debe mentir para continuar acrecentando su
agenda, llegando a incluirlas en sus problemas y volverlas desconfiadas.