Ellas

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Un miércoles en San Martín- 19

Julia pasó a buscar a Susana por la Obra Social, camino  a San Martin. El tema de la charla fue la precaución que debían tener para que las tres pudieran juntarse
Cuando llegaron al hospital Eva Perón era temprano, Julia aprovecho a saludar a su amiga  Guillermina que estaba de guardia. Recorrieron algunos servicios
­-Estaba tratando de recordar cuando fue la última vez que vine, creo que fue tu concurso para la jefatura
-Si, hace un poco más de dos años- respondió Guillermina
-En la época que TN paso un informe. Están trabajando
-Algo, en ese momento se habían cerrado la guardia de pediatría y de ginecología. Falta tanto!!!
-Ya veo.
Julia se despidió de ambas, rumbo a su destino. El concurso fue muy bueno, un solo postulante con un curriculum completísimo y la defensa del proyecto demostró que conocía la función que concursaba. Cuando finalizaron el director invito a los miembros del jurado con un refrigerio, para agradecer  su participación
Eran casi las cuatro de la tarde, cuando Julia llego a su auto, aprovecho a fumar un cigarrillo mientras llamaba a Bahar. El bar estaba a dos cuadras, fue caminando, a pesar del viento.
La esperaba en la puerta, entraron, compartieron un  primer café.
Bahar estaba más comunicativa, relato algunos hechos de los encuentros con David, complementaban lo dicho en el chat sin agregar mucho
Susana le mando un mensaje a Julia, fue el momento de intentar que aceptara la presencia
-Es una amiga, vinimos y volveremos juntas. Te molesta que nos acompañe?
-No, para nada
Julia respondió el mensaje con un llamado en el que  le dio la dirección
-En unos minutos estará con nosotros la traen en auto
Luego de las presentaciones, pidieron otra ronda de café que acompañaron con tostados
Susana lentamente, con la destreza que le da su profesión, fue incorporándose a la temática que las había llevado hasta allí. Le explico que conocía a David, al igual que otras mujeres y que  si quería la podían incorporar al grupo
Antes la sorpresa de las visitantes, Bahar lo tomo con total naturalidad y acepto ingresar al grupo y sellar su confidencialidad. Más relajada, por estar frente a sus pares en el engaño, les relato esas cosas que venía ocultando, sus dudas sexuales.
La charla fue larga y muy enriquecedora. Había comenzado a oscurecer, caminaron hasta el auto que había quedado en el estacionamiento del hospital y dejaron a Bahar en su casa, quien insistió en que bajaran pero era tarde tenían casi dos horas de viaje.
Cuando quedaron solas, Julia felicito a Susana como había manejado el tema
-Te agradezco, pero no fue merito mío, note que quería hablar

Se despidieron, debiendo Julia volver a rechazar la invitación de tomar algo. El viaje de regreso fue complicado, algunos cortes, embotellamientos de tránsito, era casi una rutina en los últimos tiempos